viernes, 23 de septiembre de 2011

Anotaciones marginales de Cajal

Cajal’s margin notes

En la biblioteca del Instituto Cajal se conservan recuerdos y enseres de nuestro gran sabio: su mesa de laboratorio con microscopio, microtomo, reactivos, preparaciones, el diploma del premio Nobel que le fue concedido en 1906…


Además, en tres armarios, se guarda buena parte de la que fuera su biblioteca personal: mayormente libros de medicina y neurología, pero también muchos de filosofía, psicología e Historia Natural. Las amables bibliotecarias me fueron abriendo uno a uno los armarios, permitiéndome consultarlos y hojearlos. Mi objetivo era muy concreto: buscar notas manuscritas de Cajal en los márgenes de aquellos libros donde se hablara de hormigas. Y allí estaban: a lápiz, a tinta negra, azul o roja, en las ediciones francesas de las obras de Lubbock,  Romanes, Bouvier… (Véase la recensión de uno de los libros de Bouvier en el blog de José Luis Blanco “Hormigas Amarillas”). En las notas se comentan algunos de los experimentos y conclusiones descritos, a veces proponiendo explicaciones alternativas o planteando nuevas experiencias. No encontré anotaciones, al menos en una primera y rápida inspección, en los diez grandes tomos de los célebres Souvenirs entomologiques de H. Fabre. Por contra, el libro más anotado, con innumerables comentarios cajalianos, resultó ser el admirable y extenso volumen de H. Bergson L'évolution créatrice.
En 1899 Cajal viajó a EEUU invitado por la Universidad de Clark con motivo de la Decenial Celebration de dicha institución. En el barco coincidió con otro de los ponentes invitados, el suizo Auguste Forel, psiquiatra e insigne mirmecólogo. Hablaron largamente, en la travesía y durante el tiempo que permanecieron en América. A buen seguro debió influir en el posterior interés de Cajal por las hormigas. Las conferencias se reunieron en un grueso y lujoso volumen que se hallaba en la biblioteca. Cajal dictó tres conferencias sobre la corteza cerebral; Forel, una sobre el hipnotismo y otra sobre la biología de las hormigas. Esta última, que ocupaba 20 páginas en el libro recopilatorio, llevaba una curiosa anotación de Cajal: su traducción al español de un párrafo en el que Forel describía sucintamente (en inglés) a la “común hormiga europea Lasius niger”. Cajal debía estar por entonces en los comienzos de su afición mirmecológica. En el manuscrito inédito que reúne sus observaciones y experimentos sobre las hormigas (1917-1920), la taxonomía y los caracteres genéricos de las varias especies que estudió anteceden al trabajo de campo ulterior. 

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